viernes, 26 de octubre de 2012

Nos echaron...

Nos echaron por paletos es el título que Mónica Lafuente de Duruelo de la Sierra le da a una carta que envió a la revista El Semanal. Creo que era de un número atrasado del mes de septiembre, pero yo tuve la ocasión de leerla esta semana. Os la transcribo por si a alguien le cuesta leerla ya que la calidad de imagen que da la cámara de mi móvil deja que desear. Una carta que muestra como la mano del hombre acaba con todo. Como dice mi abuelo a veces: Sabe más el diablo por viejo que por diablo. Una carta que hace recordar aquello años que para mí fueron los mejores cuando nos pasábamos todo el verano en el pueblo.

Photo: RL
-Ayer me senté con mi tío al sol. Es un viejo maderero, de los que iban con el hacho y la merienda a hacer leña y madera. Comentamos la ola de incendios. << Me pareció ver el otro día en la televisión unos ingenieros que decían que el problema es que los montes están muy sucios>>, comentó. <<¿Sabes qué apuntan como solución? Hacer leña, limpiar el monte de maleza y que vuelvan a pastar los animales en él>>. Ví en su cara la queja que tantas veces hemos hecho en el mundo rural. Nos prohibieron que pastara el ganado, es decir, nos quitaron la ganadería extensiva. Nos prohibieron realizar las limpias del monte para que grandes empresas se lo quedaran por medio de subastas, nos quitaron una vez más el trabajo. Inventaron plantaciones de especies no autóctonas, llegaron los vallados, las podas, el ramaje en el suelo por toneladas que nadie limpia, nos quitaron nuestro paisaje. Nos echaron de los pueblos por paletos, sin preguntar. <<¿Y ahora lo que hacíamos antes es la solución?>>, me pregunta. Sé que ninguno de los "expertos" les va a pedir perdón ni a los pocos que quedan ni a los que arrastraron a marchar.

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